la hora del desasne

la hora del desasne
- el desasne es una lectura en voz alta una proyección o un sonido en relación a un tema especifico que alguien curó, en relación al tema del año-
el desasne comienza la clase
el que desasna es responsable del comienzo de la clase
el desasne dura 15 minutos y es el tiempo que tenemos por si alguien llega tarde.
perderse el desasne es una pena, quedan asnos.

el desasne intenta cuidar la antigua tradicion de lectura en ronda, de mirar o escuchar algo todos juntos.
la lectura en voz alta, en las familias.

presentar autores
ampliar aspectos de un pensamiento a taves de referencias de otros concentrarnos en el tema del año segun intereses de cada uno de nosotros
el desasne es un entrenamiento muy importante.
se aprende a escuchar
a seguir un texto leído
es un gran ejercicio de concentracion de busqueda y de intimidad compartida.

si alguien se hace cargo de un desasne y no puede llegar por favor mande el material con tiempo por internet para que alguien lo cubra

un descubrimiento de ideas, un laboratorio de temas. Compartir esa novedad para repensarla. Es ponerle voz a algo escrito por otro. Es ahondar en lo que creíamos que si sabíamos, para descubrir que no y llenarse la casa de preguntas hasta acercarse al menos un poco a posibles definiciones.

lunes, 10 de octubre de 2011

Pautas para el desasne:


· Postura corporal.
· Ocupación en el espacio.
· Volumen de voz
·Onda
· Apertura de la boca.
· Intencionalidad de comunicar.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

El desasne es una tarea comunitaria, o para decirlo mejor es una tarea de rotacion de personajes. El que pide que se investigue un tema o curador de desase rota mensualmente y los que tienen que leerlo en vos alta, claro y pausado tambien rotan.

Cuando empieza el desasne se para el murmullo. Los que leen lo hacen como un regalo y los que escuchan tratan de aceptar ese regalo de la forma mas adecuada

Los temas variaron con los años pero la situacion perdura


domingo, 5 de septiembre de 2010

Lo poetico y los dioses

lot y sus hijas son librados de la ruina

1

Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo,

2

y dijo: Ahora, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y os hospedéis, y lavaréis vuestros pies; y por la mañana os levantaréis, y seguiréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la calle nos quedaremos esta noche.

3

Mas él porfió con ellos mucho, y fueron con él, y entraron en su casa; y les hizo banquete, y coció panes sin levadura, y comieron.

4

Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo.

5

Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos.

6

Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras sí,

7

y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad.

8

He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado.

9

Y ellos respondieron: Quita allá; y añadieron: Vino este extraño para habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot, y se acercaron para romper la puerta.

10

Entonces los varones alargaron la mano, y metieron a Lot en casa con ellos, y cerraron la puerta.

11

Y a los hombrs que estaban a la puerta de la casa hirieron con ceguera desde el menor hasta el mayor, de manera que se fatigaban buscando la puerta.

12

Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar;

13

porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo.

14

Entonces salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Mas pareció a sus yernos como que se burlaba.

15

Y al rayar el alba, los ángeles daban prisa a Lot, diciendo: Levántate, toma tu mujer, y tus dos hijas que se hallan aquí, para que no perezcas en el castigo de la ciudad.

16

Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad.

17

Y cuando los hubieron llevado fuera, dijeron: Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.

18

Pero Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos.

19

He aquí ahora ha hallado vuestro siervo gracia en vuestros ojos, y habéis engrandecido vuestra misericordia que habéis hecho conmigo dándome la vida; mas yo no podré escapar al monte, no sea que me alcance el mal, y muera.

20

He aquí ahora esta ciudad está cerca para huir allá, la cual es pequeña; dejadme escapar ahora allá (¿no es ella pequeña?), y salvaré mi vida.

21

Y le respondió: He aquí he recibido también tu súplica sobre esto, y no destruiré la ciudad de que has hablado.

22

Date prisa, escápate allá; porque nada podré hacer hasta que hayas llegado allí. Por eso fue llamado el nombre de la ciudad, Zoar.

23

El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Zoar.

24

Entonces Jehová hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos;

25

y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.

26

Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal.

27

Y subió Abraham por la mañana al lugar donde había estado delante de Jehová.

28

Y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra como el humo de un horno.

29

Así, cuando destruyó Dios las ciudades de la llanura, Dios se acordó de Abraham, y envió fuera a Lot de en medio de la destrucción, al asolar las ciudades donde Lot estaba.

30

Pero Lot subió de Zoar y moró en el monte, y sus dos hijas con él; porque tuvo miedo de quedarse en Zoar, y habitó en una cueva él y sus dos hijas.

31

Entonces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda varón en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra.

32

Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservaremos de nuestro padre descendencia.

33

Y dieron a beber vino a su padre aquella noche, y entró la mayor, y durmió con su padre; mas él no sintió cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.

34

El día siguiente, dijo la mayor a la menor: He aquí, yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra y duerme con él, para que conservemos de nuestro padre descendencia.

35

Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche, y se levantó la menor, y durmió con él; pero él no echó de ver cuándo se acostó ella, ni cuándo se levantó.

36

Y las dos hijas de Lot concibieron de su padre.

37

Y dio a luz la mayor un hijo, y llamó su nombre Moab, el cual es padre de los moabitas hasta hoy.

38

La menor también dio a luz un hijo, y llamó su nombre Ben- ammi, el cual es padre de los amonitas hasta hoy.

Edicion y eleccion del fragmento
Forzosamente se piensa en el auditorio, y en el tiempo. En poder generar el interés que ese texto nos provoca, o por lo menos compartirlo durante unos minutos. O compartir el placer de un texto, de eso que significa para nosotros. Y en la comprension de ese fragmento, sin explicaciones ni preámbulos. Es creer en la comunicabilidad de un texto por si mismo, fuera de todo comentario, en su resonancia como tal.